Dicen que lo que nos apasiona nunca se olvida, que es como andar en bicicleta. Si sabrá de eso Andrés Lucich que eligió CARX Rallycross para hacer su regreso y coronarse con un podio.

Tuvieron que pasar 15 años para que el piloto Andrés “Pingüino” Lucich se vuelva a subir a un auto de carrera y revivir la adrenalina que solo esta disciplina genera. No es casualidad que haya sido en CARX Ralycross, su amigo Mario Sampayo fue quien le prestó el auto y con él se embarcó en la Clase N4. Esta nueva aventura tuvo momentos de mucha emotividad, un regreso que generó, en el multitudinario público catamarqueño, gran cantidad de muestras de afecto.
Como corolario de un fin de semana lleno emociones, Lucich consiguió en pista ser uno de los mejores y subió al tercer escalón del podio. Con palabras que reflejaron lo que sintió, el “Pingüino” decía: “Pasaron muchas cosas por mi cabeza durante este fin de semana. Estaba por momentos nervioso, complicado a veces porque me faltaba ritmo de carrera después de tanto tiempo sin correr. ¿Qué decir? ¡No puedo pedir más! Venía con la intención de solo darme el gusto y ¡terminé subiendo al podio!”, además comentó sobre el público de Catamarca, “Fue una experiencia increíble y me voy muy conmovido por la muestra de afecto de la gente. Me voy muy feliz, no me lo voy a olvidar”.
Así en su vuelta a las pistas pudo volver a tener una dosis de lo que provoca el automovilismo. Pero más que nada, lo que genera el Campeonato Argentino de Rallycross CARX.






